Se profundiza en el análisis táctico de la defensa de River Plate durante la final contra Belgrano, criticando las improvisaciones y la falta de solidez.
Se plantea la posibilidad de haber armado una línea de tres con Pesela, Martínez Cuarta y Rivero, manteniendo a Montiel. Sin embargo, se critica la falta de jugadores con oficio y la tendencia a "inventar" en la conformación defensiva.
Se sugiere que, ante la necesidad de reforzar la defensa, se debería haber optado por mantener la estructura existente o realizar cambios más coherentes, en lugar de improvisaciones que desordenaron al equipo.