La crisis en el sector de la salud privada se agrava, con las prepagas perdiendo afiliados mes a mes. En los últimos dos años, 742 mil personas dejaron de tener cobertura de salud privada, ya sea a través de prepagas o planes de salud.
El 70% de los afiliados se encuentra al límite con el pago de sus cuotas, y el 60% ya está buscando alternativas más económicas. Quienes no tienen cobertura propia, un 63% desearía tenerla pero el acceso se ve limitado por el precio o por cuestiones burocráticas, especialmente para adultos mayores.
Esta situación incrementa la presión sobre el sistema de salud público, que ya atiende a más de 10 millones de personas. Los relevamientos del Instituto Argentina Grande (IAG) y la plataforma Mi Obra Social indican que los usuarios intentan mantenerse en el sistema bajando de categoría o cambiando de entidad.