Los usuarios del ferrocarril Belgrano Norte denuncian una notable degradación del servicio. A pesar del reciente aumento en el precio del boleto, los pasajeros afirman que los trenes viajan peor que antes.
Las quejas se centran en la reducción de vagones y frecuencias, lo que genera aglomeraciones extremas y viajes incómodos, incluso para personas embarazadas que deben viajar colgadas del estribo.
La concesión de la línea, en manos privadas desde los años 90 y renovada trimestralmente desde 2018, estaría operando con un servicio mínimo ante la inminente finalización del contrato en 2027, sin intenciones de realizar nuevas inversiones.