Una polémica envuelve la construcción de un templo de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días (mormones) en un terreno lindante a una histórica iglesia de 1745 en la Ciudad de Buenos Aires.
Vecinos y la ONG "Basta Demoler" expresan preocupación por el posible perjuicio a la estructura de la iglesia colonial, que data del siglo XVIII y es patrimonio histórico nacional.
Arquitectos y expertos advierten que las obras podrían causar rajaduras, grietas y problemas de humedad, afectando la integridad del edificio histórico.
Existe un fallo del Tribunal Superior de Justicia de 2016 que limita la altura de las construcciones en la zona, y se está tratando un proyecto de expropiación del terreno para crear una plaza.
La directora general de la Agencia Gubernamental de Control, María Belén Tacone, habría autorizado la obra, pero los detractores señalan que se ignoró el fallo judicial y la normativa de protección del patrimonio.