Se presenta un plato inspirado en el río Sena, buscando evocar un viaje a París a través de sus sabores. La preparación incluye burrata y tomate, destacando la abundancia de ingredientes.
A pesar de la intención de evocar París, la ejecución genera comentarios sobre la cantidad de ingredientes y la presentación, con referencias a "tránsitos en la Panamericana" que impiden llegar al aeropuerto, sugiriendo que la experiencia no fue la esperada.