Se discuten las dificultades históricas del cine argentino y la creciente preocupación por el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en la industria.
Se menciona la iniciativa de directores y actores como Ricardo Darín en contra del uso de la IA y la importancia de proteger el derecho de imagen y voz, así como la necesidad de registrar datos biométricos.
Se compara la situación con casos de estafas y el uso no autorizado de la imagen de figuras públicas, y se destaca la falta de legislación clara al respecto, a pesar de los avances en protección de la imagen artística.