La Organización Mundial de la Salud declaró la epidemia de ébola en República Democrática del Congo como una emergencia de salud pública de importancia internacional. La declaratoria se enfoca en la enfermedad causada por el virus de Bundibugyo, una especie diferente a la del Zaire, que ha provocado epidemias más letales.
El virus de Bundibugyo ha causado 160 muertes y se ha extendido a Uganda, donde se confirmaron dos casos, uno de ellos fallecido. Expertos en salud están preocupados porque este virus está provocando más contagios que brotes anteriores.
Uno de los principales problemas es la falta de vacunas y tratamientos eficaces para el virus de Bundibugyo, así como la dificultad para diagnosticar los contagios debido a la falta de pruebas específicas. Médicos Sin Fronteras y el Colegio Real de Patólogos del Reino Unido participan en el debate sobre la enfermedad.