La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una emergencia sanitaria internacional ante la rápida propagación de una variante poco común del virus Ébola en el este de la República Democrática del Congo. Esta decisión se tomó ante la magnitud y velocidad de la epidemia, que ha generado gran preocupación.
La variante detectada, conocida como Bundibugyo, presenta desafíos particulares ya que existen menos medicamentos y vacunas aprobadas para su tratamiento. La OMS ha convocado a un Comité de Emergencia para evaluar recomendaciones provisionales.
La propagación del virus se ha visto agravada por el conflicto y la crisis humanitaria en la región, donde el grupo M23 ha generado desplazamientos masivos. La capacidad de análisis en Goma es limitada, lo que dificulta el seguimiento de la epidemia.