La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró emergencia sanitaria por el brote de Ébola variante Bundibugyo en la República Democrática del Congo. Es la primera vez que se emite tal declaración antes de convocar a un comité de emergencia, debido a la magnitud y velocidad de propagación del virus.
Se confirmaron al menos 131 muertes sospechosas y más de 500 casos. El virus se propagó sin ser detectado durante semanas, y la variante Bundibugyo no cuenta con medicamentos ni vacunas aprobadas. La OMS está evaluando recomendaciones provisionales.
El brote se ve agravado por el conflicto armado en el este del país, donde el laboratorio de Goma, controlado por el grupo M23, es el único con capacidad para analizar la variante. La región sufre enfrentamientos y desplazamiento de miles de personas.