La ciudad santa de La Meca en Arabia Saudita albergó la peregrinación anual Hajj, que congregó a un millón y medio de musulmanes de todo el mundo.
Las autoridades implementaron un gran operativo para hacer frente a las extremas temperaturas y garantizar la seguridad de los peregrinos, quienes se refrescaban con ventiladores y spray de agua. La peregrinación es uno de los cinco pilares fundamentales del Islam y una de las mayores concentraciones religiosas a nivel global.