Una médica, imputada formalmente e indagada por la muerte de pacientes, se negó a declarar y espera la estrategia de defensa ante nuevas denuncias.
La profesional es acusada de mala praxis en casos de preinfartos y descompensaciones, donde habría ordenado tratamientos inadecuados que derivaron en fallecimientos.
En un caso, se le imputa haber enviado a un paciente a casa con paracetamol a pesar de cursar un preinfarto, lo que llevó a su muerte horas después. En otro, se le acusa de administrar una droga intravenosa que provocó convulsiones y el deceso de una paciente de 74 años.
La defensa buscará elaborar una estrategia ante la acumulación de denuncias, que podrían sumar penas de hasta 26 años de cárcel si se consideran homicidios simples en concurso real.