La hija de Sergio Denis describió la muerte de su padre como cruel e impensada, ocurrida al caer en un foso de cuatro metros en el escenario de un teatro.
La familia denuncia una negligencia por parte del teatro y una impunidad que ha permitido que la causa judicial no avance, a pesar de que el principal acusado sigue a cargo del mismo teatro.
Se enfatiza la injusticia de que un artista que brindaba alegría al público terminara trágicamente por fallas de seguridad, y se clama por justicia para que no se repita una situación similar.