Se establece una conexión entre la Ley de Tierras argentina y el libro "Las venas abiertas de América Latina" de Eduardo Galeano, argumentando que ambos, aunque no parezcan directamente ambientales, tienen una profunda relación con el medio ambiente.
Se reitera la idea de que el ambiente es un eje transversal a todas las cuestiones. Las decisiones sobre quién posee, controla y trabaja la tierra, así como la distribución de los recursos naturales y la historia de ese territorio, tienen un impacto directo en el presente y en el ambiente.