Se resalta que la ley de barrios populares, sancionada en 2018 con amplio consenso político, demuestra la importancia de estas políticas como una política de Estado.
A pesar de los cambios políticos, la ley y el trabajo de diversos actores por la continuidad de las obras en los barrios populares evidencian un consenso transversal.
Se subraya la necesidad de seguir planificando y pensando en nuevas políticas públicas que profundicen los avances logrados en los últimos años, asegurando la provisión de servicios esenciales como electricidad, agua y cloacas.