Leticia Brecci comparte recuerdos de su infancia y la figura de su madre, Nora, a través de una fotografía que la retrata con una mirada que combina tristeza y alegría.
La actriz describe cómo su madre, a pesar de un profundo dolor personal, siempre intentó darle lo mejor y la apoyó en su vocación, incluso accediendo a tomarle una foto para que iniciara su camino en la televisión.
Brecci reflexiona sobre la dualidad de las emociones humanas, representadas en la mirada de esa niña, y cómo ese dolor y esa alegría conviven en el camino de la vida.