Se interpretó el Salmo 82, refiriéndose a la "reunión de los dioses" y al juicio divino.
Se enfatizó la importancia de defender al débil, al huérfano y hacer justicia al afligido, recordando que aunque seamos llamados "dioses" por la palabra, somos mortales y debemos actuar conforme a la justicia divina.
Se advirtió sobre las consecuencias de estar en contra de la justicia de Dios y se preparó el momento de la oración para juzgar y deshacer sufrimientos.