Irán ha duplicado sus ejecuciones por pena de muerte, lo que ha generado una alerta por parte de Amnistía Internacional sobre la creciente represión en el país. La organización destaca que el número de ejecuciones relacionadas con delitos de drogas ha aumentado significativamente.
A nivel global, la pena de muerte se ha reducido considerablemente, con la mayoría de los países aboliéndola. Sin embargo, Irán se mantiene como uno de los pocos países que aún la aplican de forma masiva.
Adicionalmente, se informa sobre la tensión entre Irán y Estados Unidos, con negociaciones estancadas a pesar de las amenazas mutuas. Irán avanza en su plan para controlar el Estrecho de Ormuz, creando una autoridad encargada de regular el paso de buques y cobrar tarifas mediante criptomonedas. Este plan podría generar ingresos de hasta 10 mil millones de dólares anuales y afectar el libre tránsito marítimo, especialmente para países considerados "enemigos" como Estados Unidos, Israel y Reino Unido.