Gisela detalla el minucioso proceso de colocación de azulejos, una tarea que le apasiona y que requiere paciencia y perfeccionismo. Admite que, si bien puede llevarle varios días completar una pared, prefiere hacerlo con esmero para obtener un resultado prolijo.
La joven relata la frustración que experimentó al intentar colocar porcelanatos de 60x60 cm en una pared para dividir la ducha, lo que le llevó a gastar una caja entera de material hasta lograr el corte perfecto. A pesar de las dificultades, su dedicación y la búsqueda de la excelencia la impulsan a seguir adelante.