La producción de vehículos en China es masiva, con 34,4 millones de unidades fabricadas el año pasado, a un ritmo de un auto cada 50 segundos.
Fede Bocio describe fábricas en China que operan con robots y sin personal humano, generando una sensación de "miedo" por la automatización del trabajo.
Esta realidad contrasta con la situación de la industria automotriz argentina, que se ve amenazada por la competencia global y la falta de competitividad.