Se abordaron las limitantes para expandir la superficie irrigada en Argentina, señalando la necesidad de energía para extraer agua de profundidad, especialmente para sistemas de bombas eléctricas. La infraestructura eléctrica rural a menudo no es suficiente para abastecer sistemas masivos de riego, y estas inversiones son muy costosas.
Se sugirió la energía alternativa, como la solar, como una posible fuente de provisión para tractobombas y otros sistemas de extracción de agua, aunque la infraestructura eléctrica sigue siendo un desafío significativo.