Se aborda la histórica rivalidad entre Tucumán y Santiago del Estero, originada en 1819 cuando Bernabé Arao intentó establecer la "República de Tucumán" como un país independiente.
Ante la negativa de los unitarios, Tucumán absorbió a Catamarca y Santiago del Estero. La resistencia santiagueña llevó a que Martín Miguel de Güemes interviniera, resultando en la disolución de la república en 1820.
Esta disputa histórica persiste, generando una fuerte rivalidad a pesar de la cercanía geográfica.