La desaparición de Sofía Herrera generó una profunda culpa en sus padres, Fabián y Elena, quienes se reprochaban mutuamente por no haber cuidado a la niña. Estos reproches llevaron a discusiones intensas y, finalmente, a la separación de la pareja por un año.
Elena confesó sentirse culpable y preguntarse qué hizo mal para que Sofía desapareciera. Fabián, por su parte, también se cuestionaba por qué ella no se bajó del auto. A pesar de la desconfianza que generó la situación, nunca dudaron el uno del otro, pero la bronca y el dolor de la pérdida los distanciaron.