Se exhiben los altos precios de la comida en Recoleta, contrastando con la situación de crisis en otras partes del país.
Un guiso de lentejas se vende a 16.000 pesos, mientras que uno vegano cuesta 14.000 pesos y una empanada 4.000 pesos. Una gaseosa pequeña sale 4.000 pesos.
Este panorama contrasta con la realidad de quienes deben recurrir al trueque o vender sus productos a precios bajos para poder comer, evidenciando la profunda brecha económica.