La disputa territorial por Chipre se extiende a las aguas circundantes, con la delimitación de fronteras marítimas en juego. El descubrimiento de yacimientos de gas natural ha intensificado las reivindicaciones de Turquía bajo su "doctrina de la patria azul".
La República de Chipre fortalece su relación con Israel y Grecia, colaborando en proyectos energéticos y alianzas militares. Esto incluye un cable eléctrico submarino y la compra de armamento israelí por parte de Chipre, con entrenamientos conjuntos y una alianza militar con Grecia, lo que genera preocupación en Turquía y en la comunidad turcochipriota.