Un testimonio desgarrador revela la difícil situación de un comerciante que no tiene ingresos desde hace meses. A pesar de reducir gastos al mínimo, la falta de clientes y la imposibilidad de afrontar costos fijos como la luz y el alquiler generan una profunda angustia.
La comerciante expresa su desesperación al no poder mantener su negocio a flote, afirmando que ni siquiera promociones o regalos atraen clientes. La situación se ha vuelto insostenible, obligándola a pedir prestado para cubrir gastos básicos y a vivir "de vuelo" ante la falta de ventas, con marzo habiendo sido el peor mes registrado.