Chipre, dividido desde 1974, se encuentra en el centro de la atención internacional debido a su ubicación estratégica entre Europa y Oriente Medio. La división de la isla obstaculiza las relaciones entre Turquía y la Unión Europea, especialmente en el contexto de la búsqueda de socios para reforzar la defensa europea.
La isla está dividida por una zona de amortiguamiento administrada por la ONU, que atraviesa la capital, Nicosia. La mayoría de la población vive en el sur (grecochipriotas), mientras que un tercio reside en el norte (turcochipriotas y colonos turcos).
Chipre gana relevancia en el conflicto de Oriente Medio, y su división podría generar una nueva pugna por la influencia en la región. La isla, conocida como destino turístico, es un punto estratégico en el cruce de tres continentes.