Se interpretó el cántico de Moisés tras el cruce del Mar Rojo, destacando la derrota total del ejército del Faraón. Se enfatizó que Jesús venció al demonio en el infierno, terminando con el poder del infierno, y se instó a la audiencia a no dudar y a confiar en la palabra de Dios.
Se leyó el Éxodo capítulo 15, donde Moisés alaba a Jehová como su fortaleza, cántico y salvación. Se resaltó que Jehová es un guerrero que nunca pierde batallas y que es un pronto auxilio en momentos de tribulación. Se describió cómo Jehová hundió los carros del Faraón y su ejército en el Mar Rojo, aplastando al enemigo con el poder de su diestra.