Belén Suchi explica la dificultad de gestionar la frustración como arquera, especialmente cuando se recibe un gol temprano en el partido. Señala que, a diferencia de otros deportes, en el hockey el arquero no tiene tantas opciones de intervenir y debe esperar la acción del rival.
A pesar de la adversidad, Suchi aprendió a fortalecerse, a buscar un rol de liderazgo y a confiar en sus compañeras. La clave está en superar la frustración inicial y mantener la fortaleza para seguir adelante, entendiendo que el equipo depende de su resiliencia.