Los jugadores de Boca, Merentiel y Braida, expresan su enojo y frustración por lo que consideran un arbitraje injusto y perjudicial para el equipo.
Se refieren a una jugada de mano que desacomoda el partido y sienten que el equipo trabaja y genera ocasiones, pero la pelota "no quiere entrar". Consideran que el gol no los acompaña y que la pelota a veces no entra, lo cual es "muy injusto".