Se denuncia el constante aumento del precio del transporte público, tanto en colectivos como en trenes, y se advierte que esta tendencia continuará en los próximos meses. La situación se agrava por la falta de frecuencias y la precariedad de las empresas de transporte, muchas al borde del cierre.
Se vincula directamente esta problemática con la política de ajuste impulsada por Javier Milei, que el Fondo Monetario Internacional exige profundizar. Se cuestiona qué margen queda para seguir ajustando y a quiénes se les podría pedir un mayor esfuerzo, señalando que el ajuste recae sobre los ciudadanos que viajan en condiciones precarias.
Se contrasta esta situación con el modelo de gestión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, presentado como un reflejo de que "hay otra forma" de gobernar, que no implica ajustar sobre los sectores de menores recursos.