Un ataque suicida en la provincia de Baluchistán, Pakistán, causó la muerte de al menos 24 personas y dejó un centenar de heridos. El atentado ocurrió cerca de una vía de tren donde se transportaba personal militar. El Ejército de Liberación de Baluchistán reivindicó la autoría del ataque.
El primer ministro Nawaz Sharif condenó el atentado, calificándolo de pérdida de vidas inocentes. Testigos presenciales describieron una explosión devastadora seguida de caos total, con numerosas víctimas, casas destruidas y daños materiales significativos.