Se retoma la comparación entre Arjona y Fito Páez, discutiendo si Arjona cantó tanto canciones nuevas como viejas en sus conciertos. Se comenta la estrategia de Arjona de permitir al público elegir qué canciones cantar mediante pantallas.
Se menciona que la elección del público es importante y que, en el caso de Fito Páez, la audiencia esperaba escuchar sus éxitos. La discusión gira en torno a cómo los artistas manejan sus repertorios y las expectativas de sus seguidores.