El alto el fuego en el Líbano se mantiene solo sobre el papel, mientras continúan las hostilidades entre Israel y Hezbollah. Las negociaciones militares entre ambos países en el Pentágono se centrarán en el desarme de Hezbollah y el despliegue de fuerzas libanesas en el sur.
Israel ha emitido nuevas órdenes de evacuación en el sur del Líbano y el valle de la Bekaa, a pesar de que muchos civiles desplazados buscan refugio en Beirut. Los ataques israelíes contra centros médicos y ambulancias han aumentado, elevando el número de víctimas civiles y dificultando la asistencia humanitaria.