La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado emergencia sanitaria por la rápida propagación de una variante poco común del Ébola en el este de la República Democrática del Congo. El director general de la OMS tomó esta decisión sin convocar previamente a un comité de emergencia, citando el Artículo 12 del Reglamento Sanitario Internacional y la preocupación por la rápida propagación. Kinshasa reportó un fuerte aumento de muertes sospechosas (131) y más de 500 casos sospechosos. La variante, conocida como Bundibugyo, no cuenta con medicamentos ni vacunas aprobadas, y la OMS expresa alta preocupación debido a la limitada experiencia histórica con esta cepa.
El desafío se agrava por el conflicto en la región, donde el laboratorio de Goma, clave para analizar la variante, está controlado por el grupo M23. En paralelo, se informa sobre el virus ANTA en Chile y Argentina. Joaquín, un joven de 14 años, murió en Chile en 2015 tras contacto con heces de ratón colilargo, principal vector del ANTA. Un brote en el crucero MV Ondius causó la muerte de tres turistas. Investigadoras como María Inés Barría han logrado avances en el desarrollo de anticuerpos neutralizantes contra la cepa Andes del virus, que tiene una alta letalidad (30-40%). Estos anticuerpos han sido presentados ante la FDA de EE.UU. y designados como "droga huérfana", facilitando las fases clínicas de prueba.
La falta de fondos y la naturaleza rara de la enfermedad dificultan los estudios clínicos tradicionales. La colaboración internacional con empresas y organismos como el NIH de EE.UU. ha sido crucial. El Ministerio de Salud de Chile implementa campañas de ventilación y limpieza para prevenir el contacto con el ratón colilargo. En la región sur de Chile, 6 casos de ANTA con 50% de mortalidad se han registrado desde 2026.