Se advierte sobre una "pérdida de soberanía" y una "entrega silenciosa" de patrimonio argentino, incluyendo la capacidad nuclear desarrollada por el CONICET. Se cuestiona la falta de información sobre la venta de recursos estratégicos como el oro.
Se enfatiza la preocupación por la soberanía digital, los ríos, mares y glaciares, alertando que estos recursos podrían desaparecer sin que la ciudadanía se dé cuenta.