Se critica duramente al gobierno actual, calificando a sus integrantes de estar "fagocitados por su propio odio".
Se argumenta que el antiperonismo ha sido lo peor que le ha pasado a Argentina, generando divisiones profundas y llevando al poder a figuras como el actual presidente, a quien se califica de marginal. Se recuerda que Argentina pasó de ser uno de los cinco países más ricos a niveles de 50% de pobreza.
Se vincula el antiperonismo con actos violentos del pasado, como la bomba en Plaza de Mayo en 1955 y la dictadura militar.