La circulación de robots de delivery en ciudades como Miami y Austin está creciendo, pero aún enfrentan desafíos y requieren regulación. Estos robots, aunque eficientes, a veces necesitan asistencia humana para sortear obstáculos o problemas.
La coexistencia de robots y humanos en el espacio público plantea la necesidad de adaptar la infraestructura y las normativas para garantizar una convivencia segura y fluida. La tecnología avanza rápidamente, y la sociedad debe adaptarse a estos nuevos escenarios.