La expansión de la inteligencia artificial (IA) plantea interrogantes sobre su regulación, especialmente en lo referente a la protección de la imagen y voz de los actores. Si bien existen leyes que protegen estos derechos, la IA reduce la barrera técnica para su uso, generando preocupación en la industria audiovisual.
Ernesto Misleges, especialista en IA, señala que la IA puede replicar producciones complejas con un solo individuo y una computadora, poniendo en riesgo empleos en diversos rubros. Se discute la necesidad de legislar para proteger no solo el derecho de imagen, sino también el derecho a que un trabajo no sea ejercido por la IA, especialmente para actores emergentes que no tienen el poder de negociación de figuras consagradas.