Se sostiene que los proyectos políticos deben ser juzgados por su impacto en la vida de las personas, y se afirma que la Argentina mejoró entre 2003 y 2015, a diferencia de gobiernos como el de De La Rúa.
Se expresa la creencia de que Macri tiene causas de corrupción y que Karina Milei es "chorra", pero se aclara que no se desea que vayan presos y que el delito de un familiar no necesariamente implica responsabilidad del principal dirigente.
Se concluye que no es tarea de la militancia defender el patrimonio de los funcionarios, sino que ellos deben explicarlo.