En Miami, la noticia de la acusación a Raúl Castro generó alivio y euforia entre los exiliados cubanos, quienes exigen la salida del gobierno de Cuba y la extradición de líderes como Castro y Díaz-Canel. Consideran que la pandemia ha afectado al régimen y que es hora de un cambio.
En La Habana, las opiniones reflejan resignación y defensa de la soberanía, con críticas a la intervención estadounidense y la percepción de que la acusación es una maniobra política impulsada desde Miami para justificar una agresión.