Cuba reiteró que la acción de derribar las avionetas de "Hermanos al Rescate" en 1996 fue en defensa de su soberanía y paz, y advirtió que cualquier intento de usar la acusación estadounidense como pretexto para una acción militar contra su territorio encontrará "resistencia feroz".
El gobierno cubano cuestionó la legitimidad y jurisdicción de Estados Unidos para realizar dicha acusación, considerándola una amenaza y una práctica oscura para justificar intervenciones militares en estados soberanos.