El expresidente boliviano Evo Morales enfrenta una orden de aprehensión por los delitos de estupro y trata de personas, en relación con una menor que resultó embarazada producto de esa relación. Morales se ha declarado en rebeldía.
Se cuestiona la postura de Morales, quien pide la institucionalidad y el llamado a elecciones, mientras él mismo estaría evadiendo el sistema de justicia de su país. La defensa de la institucionalidad por parte de quienes la atacan es un punto clave.
La desesperación de Morales por volver al poder es evidente, pero se advierte que estas acciones generan rechazo incluso en sectores que antes lo apoyaban, como lo demuestra el caso del correísmo en Ecuador.
Se critica el modelo de "saqueo y redistribución" que habría caracterizado a los gobiernos anteriores y la narrativa de "despertar América Latina" que busca perpetuarse en el poder a cualquier costo, incluso a costa de la dignidad de las personas.