La escasez de agua potable se agudiza en la región durante los meses secos, obligando a los habitantes a recorrer largas distancias en busca de fuentes. La falta de transporte adecuado y la dependencia de animales de tracción dificultan aún más el acceso al recurso vital.
Familias enteras, provenientes de zonas más alejadas, se congregan para cargar bidones y tanques, enfrentando un problema que afecta a toda la comunidad y que requiere soluciones urgentes para garantizar el abastecimiento de agua para todos los usos, incluido el consumo humano.