Una declaración conjunta del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Australia y Nueva Zelanda ha calificado los asentamientos israelíes en Cisjordania como ilegales, buscando presionar al gobierno de Israel.
La declaración se produce tras un reporte de la ONU que documentó al menos 49 ataques de colonos israelíes contra palestinos en Cisjordania entre el 12 y 18 de mayo, resultando en víctimas y daños materiales.