Se analiza la figura del "lobo solitario" como una amenaza letal para la seguridad, dada la dificultad para detectarlos. La falta de estructura logística y de comunicaciones hace que sus acciones sean impredecibles.
Se discute la dificultad de actuar contra un asesino que opera solo, en contraste con bandas organizadas. La psicopatía y el egocentrismo son factores que permiten a estos individuos llevar a cabo actos violentos sin culpa.