La suspensión de clases en varios colegios de la Ciudad de Buenos Aires debido al corte de luz genera complicaciones para los padres, quienes deben reorganizar sus planes y encontrar alternativas para el cuidado de sus hijos.
Muchos padres contaban con que los chicos irían al colegio para poder asistir a sus trabajos. La falta de aviso previo o la incertidumbre sobre el regreso del servicio eléctrico obliga a cambiar la rutina diaria y a depender de la colaboración de familiares o conocidos.