Rusia continúa con sus demostraciones de fuerza, incluyendo ensayos militares con misiles balísticos y la advertencia de Putin sobre el uso de armas nucleares como última alternativa.
Paralelamente, la OTAN realiza ejercicios en Suecia y otros países aliados, mientras se observan alertas por drones en países como Lituania. La cercanía al conflicto genera distintas percepciones de riesgo entre los miembros de la alianza.