Rusia y Bielorrusia han llevado a cabo ejercicios militares a gran escala, incluyendo el lanzamiento de misiles balísticos Iskander-M y el despliegue de fragatas con misiles hipersónicos.
Estos ensayos, que involucran a miles de soldados y miles de armas, se presentan como una demostración de fuerza. El presidente Putin ha declarado que las armas nucleares son la última alternativa, mientras se desarrolla una reunión de la OTAN en Suecia y otros ejercicios militares en países aliados.