La planta de Adient en Ester, Santa Fe, que provee butacas para General Motors, cerrará en octubre próximo. La empresa de capitales estadounidenses desvinculará a 70 trabajadores.
La compañía importará las butacas desde Brasil, argumentando una caída en la actividad autopartista y la demanda. La planta ya había sufrido ajustes de personal desde 2019, reduciendo su planta de más de 200 a los 70 empleados actuales.