La situación en los hospitales públicos bolivianos es crítica debido a la escasez de tubos de oxígeno medicinal. Hospitales como el de Tórax, el de Niños y el Hospital Central enfrentan desabastecimiento, lo que ha llevado a la postergación de cirugías y al recorte en la alimentación de pacientes internados.
La falta de oxígeno medicinal es una de las principales preocupaciones, y la comunidad boliviana expresa su angustia ante la falta de soluciones concretas para la crisis que atraviesa el país.